
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) redujo la exigencia de efectivo mínimo diario para las entidades financieras con el objetivo de mejorar las condiciones crediticias para empresas y personas.
La medida disminuye el porcentaje de fondos que los bancos deben mantener inmovilizados cada jornada, pasando del 75% al 65%.
El objetivo de esta decisión es otorgar mayor liquidez al sistema financiero y fomentar la oferta de préstamos al sector privado.
Al requerir menos dinero en reserva obligatoria por día, las instituciones cuentan con más recursos disponibles para volcar al mercado crediticio.
La disposición fue oficializada a través de la Comunicación “A” 8423 del BCRA. La normativa también elimina restricciones sobre los plazos de los títulos públicos que los bancos pueden utilizar para integrar estos encajes.
El Directorio del Banco destacó que la iniciativa busca “perfeccionar el funcionamiento del mercado monetario y facilitar la transmisión de las señales de política económica”.
También indicaron que con este cambio se espera que “las entidades financieras gestionen con mayor eficiencia sus excedentes de liquidez, lo que debería traducirse en mejores condiciones de financiamiento para empresas y familias”.
Esta flexibilización se suma a la reciente derogación de las normas que limitaban el acceso al crédito subsidiado para productores de soja y trigo.